La belleza

Por Elena Azcondo

Te quise hacer un regalo
compartir contigo la alegría.

Cómo en un lugar tan bello.
Sentí la tensión, la distancia.
Seguí aferrada a la belleza
que envolvía, que pisaba.

Llegó, al girar la esquina
así, como me asaltaban
las enormes maravillas.

Cómo entre tanta belleza.

Las lágrimas brotaban aprisa
no dejaron abrir la herida.

¡Bendita esencia salina
que al contemplar
liberó la vista!

Abarqué distancia, perspectiva
siglos y siglos de humanidad.

Cómo en un lugar tan bello.

Entré en suelo santo.
Descendí y descubrí el lugar
desde donde se había iniciado
aquella obra monumental.

Después silencio y pensar.

Cómo entre tanta belleza…

Decidí continuar el camino
seguir la estela del mar
de las calles empedradas
envolverme en el olor a ropa recién lavada.

Aunque fueron los poemas,
los versos en las paredes
guiaron mis pies, mis manos.
Giré dos veces la misma esquina.

Cómo entre tanta belleza
pude sentir tanto dolor.

Cómo entre tanta belleza 
volví a entregar mi corazón.

Texto y foto: Elena Azcondo


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