Me gusta esta tierra.
Cómo aprovecha el viento, la lluvia
el sol y la tormenta.
Un roce de luz
provoca un estallido de vida en ella.
Y la primavera…
¡Oh la primavera!
Adoro esta tierra
colmada de bosques
con troncos gigantes
de densas copas cubierta.
Abrazo sus árboles
despliego mis brazos y piernas
que se transforman y extienden
imitando sus ramas y raíces inmensas.
Tocar el cielo
sin dejar de apegarse a la tierra.
Los pájaros con sus cantos
y un pájaro carpintero
me dice ¡venga!
Sin resistirme entro;
y a escondidas
pues me da vergüenza que algún visitante me vea
me agacho
y toco la tierra.
Siento la humedad verde y viva
y recito a Rosalía
y su eterna primavera
y me acuerdo del mar
del mar de mi tierra.
Este mar no me gusta.
Me asusta
me aleja.
Rechazo su olor
me molesta su huella.
No te cubre
no te informa,
no se transparenta.
Admiro esta tierra
y echo de menos el mar;
el mar de mi tierra.
Texto y foto: Elena Azcondo
Escucha Esta tierra en la voz de Elena