Pamplona, cuna del virtuoso violinista Pablo Sarasate, fue también mi lugar de nacimiento.
No recuerdo un día en el que no haya sostenido un lápiz para escribir o dibujar. En cualquier parte, en el papel que tuviese más a mano. Desde niña sentí la necesidad de contar de una forma u otra lo que veía y sentía. Curiosamente, no estudié nada relacionado con las letras, sino que me formé en informática y me diplomé en empresariales. De hecho, trabajo como informática desde hace casi treinta años.
El azar quiso que en 2019 llegase a mis manos la publicidad de un Máster en Creación Literaria por la VIU de Valencia. Cursarlo fue la mejor decisión de mi vida. De ahí han nacido amistades maravillosas que aún conservo y con las que colaboro en diversos proyectos; además, mi amor por la escritura no ha hecho sino crecer cada día.
Colaboro regularmente en los blogs de «Caja de Letras» y «Liberemos las Palabras», donde en este último, además, soy la editora. Son dos blogs muy diferentes entre sí que unen mis grandes pasiones: la escritura, el cine y la lectura.
Entelequia Cultura publicó la antología «Sustrato» en la que participo con el relato Cuatro flores para una mujer. Es un relato muy especial ya que se lo dediqué a mi abuela y, en cierto modo, está inspirado en las historias que me contaba. He participado en algunos concursos de microrrelatos de Diversidad Literaria, siendo publicados en las ediciones de «Microterrores III», «Poetas Nocturnos IV», «Haikus III», «Libripedia II» y «La primavera la sangre altera VI».
La pandemia impidió que la antología poética Disculpa la rima interna, escrita por varias autoras, pudiera publicarse en papel; sin embargo, lo hizo online gracias a Caja de Letras, donde puede leerse, verse y escuchar a algunas de sus integrantes.
La antología poética Personal y Transferible, publicada por la editorial Maluma y compartida con otras autoras, muestra el amor como motor de la vida, así como su dureza.
Gracias a Por debajo de la pluma, un espacio que dirige la escritora y periodista Karina Miñano para Cuéntame un libro, he tenido el placer de conversar sobre la vida y obra poética de las escritoras españolas Rosalía de Castro y María Teresa León. Dos referentes en la literatura que han luchado por la igualdad de la mujer y los derechos humanos.
Los Institutos Cervantes de Estocolmo y Utrecht nos brindaron la oportunidad de participar, junto a mis compañeras escritoras Mayte Calderón, Patricia Bernardo y Karina Miñano, en una mesa redonda. El encuentro, titulado Cuatro poetas con Hemingway, exploró las vidas y obras de Rafael Alberti, Elizabeth Bishop, Octavio Paz y César Vallejo, estableciendo una comparativa bajo el prisma vital y literario de Ernest Hemingway.
Como decía Agatha Christie, “La escritura es una forma de terapia; a veces me pregunto cómo todos los que no escriben, componen o pintan pueden escapar de la locura, la melancolía, el pánico y el miedo que son inherentes a la condición humana.”
La escritura es mi vida. De modo que sigo desgranando palabras sobre el papel en forma de relatos cortos, novelas y poemarios, para no rayar en la locura y aportar mi granito de arena a un mundo necesitado de paz e imaginación.