Por Karina Miñano
Contraído frente al dolor e incertidumbre, capaz de dar origen ¿acaso reclama luz? Cansado de soledad creó un inquilino silencioso, mas al darse cuenta del error empezó la batalla.
Dolores matutinos, mareos ardor que calcina. El extraño con sus tentáculos sobre las paredes tiene el descaro de crecer un poco cada día. Mi vientre es corajudo, terco, gigante y pequeño a la vez me avisa los peligros me cosquillea las decisiones correctas. Vientre vacío, vacío de vida, lleno de intrepidez, combatirá hasta ganar.
©2022 texto: Karina Miñano
Foto: Jeremy Bishop/Unsplash