Por Karina Miñano
qué ganas de acariciar su rostro hacerle la vida una burbuja ya no me mira ya no se mira
qué ganas de llorar con ella limpiarle las lágrimas negras ya no me sonríe ya no se sonríe qué ganas de alumbrar sus noches dibujarle sueños eternos ya no me habla ya no se habla qué ganas de apreciar su sonrisa reflejársela llena de luz ya no se arregla ya no se importa ya no la veo
Texto: Karina Miñano
Foto: Tiago Bandeira