Ha llegado la tristeza
no me voy a recrear.
Cae con suavidad el agua.
El momento
de fundirte con el mar.
Una vez traspasada
la impresión del frío impacto,
ya no hay nada.
¿Estás?
Está la araña
pegada a la bombilla.
La miro, no la miro,
me echo aceite, cremas,
una capa, otra capa.
Ahí sigue, no se mueve.
La tristeza,
la inmersión en el mar,
no me voy a recrear.
La miro, no la miro.
A veces hasta se te olvida;
es una tristeza más,
distinta,
se va a quedar.
Vendrán otras,
diferentes, más.
Ahí sigue la araña
No se va.
Texto y foto : Elena Azcondo
Escucha La tristeza en la voz de Elena