Qué me importan las guerras de otros
si tú no estás para sostenerme.
Tu amor, tu presencia,
el sol.
Qué me importa nada
si tú no estás.
Las flores huelen a estiércol,
la vida patina sobre el blanco y el negro.
No hay lágrimas suficientes
que deshagan el nudo rabioso
de mi garganta.
El día detiene sus horas,
la noche viaja con billete de ida.
El vacío se aferra
a la carrera inconclusa
de la vida.
Qué me importa.
Nada.
Texto, audio e imagen: Anabel Lora Mingote
Una respuesta
Nada importa sin las personas que amamos…