La casa me echa un cristal roto humedad bajo el marco de la ventana pared agrietada el radiador gotea.
Manchas de agua en el parqué un ratón en mi cocina «esta casa ya no es tuya». Le pongo aceitunas y almendras a ver si pica. Hay tanto en la alacena; no creo que salga a por migas. Cuarenta poetas se despiden a sabiendas. Lágrimas contenidas. Lloro por la calle. Escondida durante el abrazo. En el gimnasio me tapo con la sudadera finjo secarme el sudor. Todo está bien. Siento que ya no estoy.
Texto: Patricia Cardona Roca
Foto: Canva
Escucha Un palé no me basta en la voz de Patricia