«La vida es un préstamo»
¡Venga ya!
Me la regalaron
y eso es sin vuelta.
¡Olé ya!
Un poco de irreverencia.
Utiliza, usa,
no la gastes del todo
y si puedes a reciclar.
¡Anda ya!
A crédito,
benefíciate con miedo
y a dar cuentas a su dueño.
¿Qué dueño?
¡Ja!
Saco la lengua, me tiro un pedo,
algo de incorrección para animar.
Tanto agradecimiento,
«buenismo» sin practicar.
La vida es mía, solo mía
y no habrá ninguna igual.
Incolora, insípida, inodora,
si hablamos de agua,
bien está.
Un mínimo de rebeldía y protesta.
Entre mindfulness y recetas.
No mires más que al presente
o al espejo:
le dices lo que te quieres,
lo consigues, te sientes plena
y ni tiempo para orinar.
¡Venga ya!
Única, irrepetible, complicada,
arriesgada, finita, extrema,
dolorosa, colorida, injusta,
poética, maravillosa, profunda
y mía;
solo mía
vamos por ella
¡Vamos ya!
Texto : Elena Azcondo
Foto: Guadalupe Bohoyo Nieva
Escucha ¡Vamos ya! en la voz de Elena