Vida.
Gran prodigio es la naturaleza,
Una herramienta vital que nos da la esencia a la vida.
Por eso necesitamos un cuerpo libre de dolor.
Por eso necesitamos disfrutar del placer,
alejarnos de las tormentas, invaden la mente,
una cárcel envuelta de tinieblas y sombrías,
escritas, en paredes escritas en la soledad,
es el mundo de sueños torcidos en redondas
paredes o cuadradas.
Naciendo en él, el arte de la locura o la pasión.
El tiempo es oro soñando al aire libre,
en contacto con la suave tierra del vergel.
El río abajo y abajo jugando con mis sueños
o debajo del arroyo, cubriendo mi silueta.
La luna brilla y se sonríe al verme feliz.
Todo un mi, un escenario creando mi arte pasionario
de admirar, ver, escribir y sobretodo, ser y ser.
Rodeemos para ser felices.
Entretejamos la concordia con palabras.
Entretejamos ideas con versos que suenen locuras,
nos son familiares en un MUNDO iluminado.
Busquemos el espíritu en tiempos difíciles
con un mágico Universo que nos da emoción de paz
con el eco poético pasional.
Nos preguntamos:
¿Dónde están los poetas?
¡Quizás en la tierra, en el limbo o en un ciclo que activa
y le da vida!
¿Somos capaces de regalar un mundo de felicidad?
Momentos turbulentos que se cruzan en la mente;
no hay amor ni paz en el vacío de la eterna reja.
Un infinito camino de dominio por
aquellos poetas pasionarios que solo pedían justicia
y libertad.
Se sentían y eran diferentes.
Todo es distinto en el filo acentuado y punzante
de la oscuridad humana entre rejas,
como un río que fluye con ciertas normas de la disciplina
hasta llegar al caos emocional que concierne la existencia
oscura sin gozos, solo sombras de su propia sombra,
que habla y ríe con desgarros y placeres;
por ignorancia y culminación.
Sí, hay una fuerza de la naturaleza
que nos conduce a la sumisión,
quizás a la rendición.
El aura o quizás la energía conoce
el hálito para salvarse de la tormenta humana,
En una profunda noche de invierno
nada es alegría; una visión del entorno frío de un rebaño
humano de nubes con temor, sin cruzar la frontera de la
libertad.
¿Dónde están; mujeres envueltas en su propia piel oscurecida?
No perdáis el tiempo, poeta.
Que la letra se va envejeciendo.
En ese sendero no has sentido el beso,
el impulso de la vida por gozar el mundo en tu boca.
Tu imagen se mueve con honestidad.
viendo tu cuerpo y sola de corazón,
Un cuerpo en una a la noche oscura esperando
que aflore en mi boca el beso pasional.
Conduzco los caminos que me recuerdan la poesía,
detenerme en el tiempo y contemplar más allá
enfrentada a mi propio espacio citadino
viviendo en mi ciudad y mi entorno habitual,
y entender más de mis viajes citadinos
de los paseos matutinos en la plaza mayor musical
y los atractivos de domingo especial para divertir a la familia sin viajar.
En este viaje con vista al mundo,
y de un mundo buen lejos,
con la apertura del corazón cerrada con las siete llaves del león.
Se dice a sí misma:
Poesía sin amor y sin pasión,
¿Qué es entonces?
Nada y nada.
Poesía amorosa es el amor más cristalino
casto, honesto que se siente: es amar.
El amor no sólo es virtuoso cuando se hace el amor.
Al darme cuenta que florecías en mí,
habías nacido,
ahora existes adentro de mí.
Una huella profunda e inquebrantable,
como la resaca, movimiento de retroceso de las olas cuando llegan a la mar.
Como la resaca de la consumición de la vibración histórica, sin vuelta.
El día a día como los poetas se detienen por un instante.
Introduciendo sus versos del nuevo amanecer de un mundo nuevo.
El día a día se presenta como un eco oculto,
un clamor de mujer llagada y ofendida.
El verso poético versea.
Sus versos versan el hilo que borda la memoria.
Un verso desnudo orgulloso de su vigor y su saber.
Un arte entrelazando al ente y al sentido, emociones, nuestros sentidos,
mas al intelecto cruzando impresiones e ideales de lo real.
Bañando con ternura con el tema que deseo expresar.
Poesía te llamo, posees amor y esperanza,
un cambio, poseyendo seres con
una nueva imagen para declamar,
con el mito de la sensibilidad
y de ella la transmite a los demás.
Divulgando, el habla de una complacencia plena
Emocional de un poeta pasional.
Texto: Ruth Iturriaga de Segall
Foto: Internet / Shoshan