Ellos

«Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo…»

Jorge Luis Borges 

—Ponte tacones altos, falda corta y no tardes en venir —dijo con esa voz ronca y mandona como lo era la de un apasionado de la vida y de las mujeres. 

—Con las ganas que tengo de lucirlos. Ya verás…—y me abstuve de contarle que yo también era una apasionada de la vida y de los stilettos. Lo sorprendente era que llevarlos no hacia daño a mis pies. Las superficies se deslizaban con comodidad bajo sus suelas de cuero fino y mis tobillos se erguían orgullosos con la gargantilla de piel imitación cocodrilo. Resaltaban mis piernas, como ningún otro calzado. Como no lo hacía Él.

Me gustaba, no lo podía negar. Me proporcionaba un sentimiento que empezaba a resonar con euforia y deseo en el cuerpo. Una combinación que en realidad me atemorizaba. Me balanceaba en el columpio de la incertidumbre ante la atracción de un hombre que ya me sonaba peligroso. 

Al vértice de la incertidumbre, me dispuse a disfrutar más de la impresión que podía causar con «ellos», preciosos con ese tono de verde esmeralda y abiertos en la punta. Gracias a la destreza de su forma, había aprendido a bailar salsa con gracia y soltura. También había descubierto lo útiles que podían ser en el arte de la seducción. 

Fue sin duda amor a primera vista. Él con esa voz seductora y «ellos» con el poder que me brindaban. 

En la medida de mi tiempo, aquella noche, super estar con los dos. 


Texto: Mayte Calderón Grobet

Foto: Tina Andreasson


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