El instinto engulle;
el tullido cerebro
recita de memoria.
Mucho antes de llegar el sueño
Mucho antes de volar.
Despojos de almas,
solitarias y cuajadas de heridas,
agrietada la espalda,
cacicadas de maldad.
A tientas busco un espejo,
uno de cristal, que no de cobre,
que desee revelarme
los antojos de la vida,
las sopas cubiertas de avispas,
las letras que se escapan
de un crucigrama
a medio terminar.
Busco ansia, embate,
busco una migaja de pan,
busco algo que llevarme a la boca
que tenga tintes
de libertad.
Texto e imagen: Anabel Lora Mingote