La soledad se disfraza de palabra en un tímido verso.
Danza desnuda entre palmadas a la espalda y besos descafeinados.
Viaja entre los recovecos de un equipaje maltrecho
un camino intransitado plagado de mosquitos.
La soledad se estanca en el pecho.
Retiene el aire a falta de oxígeno.
Se queda atrapada en las costillas fracturadas por el miedo
deseosa de que llegue el alba
y la luz trepe por el timo
erguirse por la garganta
devolver un grito al eco vacío.
Un silencio temeroso
harto de tanto hastío.
Texto y foto: Anabel Lora Mingote
Escucha Soledad en la voz de Anabel
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Precioso Ana Bel ________________________________
Muchas gracias Esther, me alegro que te haya gustado.