¿La escuchas? Shhsss, cierra los ojos.
Pon atención. Ahí está: «tolón, tolón…»
¿Y las voces de los niños? Escucha bien:
«Campana sobre campana, y sobre campana una…»
Silencio y después el pensamiento.
En un abrir y cerrar de ojos, siento cómo la paz y la Navidad entran en mi cuerpo. Las voces abrazadas a las notas son los heraldos del tiempo, aquellos que anuncian al mundo lo que vendrá.
Y es que la música abarca todos los idiomas. Sin distinguir origen.
No tiene tiempo.
Habla directamente al alma; en diferentes formatos y frecuencias.
Levanta alegrías, esconde tristezas. Deja resonando el cuerpo; el joven y el viejo.
La música es literatura, la literatura es música.
¿Te digo lo que pienso? Quizás, la Academia Real Sueca no estuvo tan errada al otorgarle a Dylan el Nobel.
La música es sin duda,
Todo el sonido del universo.
Texto y foto : Mayte Calderón Grobet
Escucha Campana sobre campana en la voz de Mayte