Por Nora Vargas

Cayeron lágrimas
sus mejillas disfrutaron
cual hojas de un árbol
las gotas de lluvia.
Sopló el viento
en la montaña
levantó sus polleras
calzones de seda de cara al viento
colores como el arco iris
piel mestiza disfrutaba en libertad
aplaudieron las aves
campos frescos emanaron su perfume
las piedras ganaron vida
y se sumaron a la fiesta
de la ñusta que lloraba en desconsuelo
por el sol y el viento
que eran indiferentes
al olvido de las niñas
de polleras anchas
en cerros desolados
tras su rebaño
caminando sin rumbo
como seres imperfectos.
Texto: Nora Vargas