El roce de tu aliento

Por Anabel Lora Mingote

No quiero que calces mis zapatos,
cada vez más enjutos y carcomidos.

Ni que te reencarnes en mis dudas y tristezas,
refugiadas en un abrazo continuo.
No quiero que sientas el dolor del desapego
de esas miradas que creía firmes
y han resultado ser
las tinieblas que ciegan el faro. 

No quiero que seas el Minotauro de mi laberinto.

Ni que tejas con mis hilos tu tapiz de Penélope.

Por no querer, no quiero
que me roces con tu aliento
ni me beses con tu sed.

Tan solo quiero que seas
lo que tengas que ser. 

©2022, Texto y foto: Anabel Lora Mingote


COMPÁRTELO:

Facebook
X
LinkedIn
Email
WhatsApp

2 respuestas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PUBLICACIONES RELACIONADAS

El año que nos sostuvo

La fuerza del NO

Qué me importa