El tiempo pasa

Por Anabel Lora Mingote

El tiempo cabalga entre mis hebras de plata.

Se restriega el verde moho de los años perdidos

en las suelas de las alpargatas.

Ya vencidas en las costuras,

ya rajadas durante los requiebros

en los que no había qué llevarme a la boca.

Ay qué tiempos aquellos, madre

en los que bailaba en la calle

por unas pocas monedas

que al torcer la esquina, me robaba padre

para un mal ducados, un vino rancio,

una fulana que sabía a mugre.

Ay qué tiempos, padre

en los que la mano de la tierra

sabía a sangre.

Y pasa el tiempo horadando la manecilla

tránsfuga y cobarde del segundero

que vuela más que corre

en los años menos fieros.

Vuelan las mariposas y paren las conejas

aun no habiendo estado en celo.

¡Qué importa, querida, 

si de todo tienes, prenda,

pan, techo y hasta calderilla!

Ay qué ver madre cómo vuela el tiempo.

Y ahora aquí ovillada

junto a la lumbre, sola y ausente

de los parias de descendientes

a los que nunca les faltó que llevarse

ni  a las muelas ni a los dientes.


Escucha el tiempo pasa en la voz de Anabel


Foto y texto : Anabel Lora Mingote


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